Carol Letharby

Profesora asistente de tiempo parcial.

Ver más

Estilos de aprendizaje: ¿Hemos estado perdiendo el tiempo y los recursos?

Learning styles: Have we been wasting time and resources?

¿Pruebas a tus estudiantes para averiguar si son visuales, auditivos o kinestésicos? Entonces, ¿adaptas tus clases para ajustarlas a todos los estilos? Todos los buenos maestros hacen estas cosas ¿verdad? Bueno, no, no necesariamente - ¿Te has preguntado alguna vez dónde se originó esta práctica y si existe alguna base de investigación que la apoye? o ¿lo haces porque crees que eso “está bien”?

Desde la lectura de artículos de neurólogos como Howard-Jones, Dekker, Pickering y sus colegas (2007, 2009, 2012, 2014), he estado interesada en los estilos de aprendizaje en la enseñanza. El problema de la enseñanza basada en el cerebro y los estilos de aprendizaje no es solo relevante para la enseñanza-aprendizaje de idiomas, sino para la educación en general. Se ha invertido mucho tiempo y esfuerzo en los estilos de aprendizaje y en este artículo me gustaría cuestionar una idea que hemos mantenido como intuitivamente correcta cuando la evidencia muestra lo contrario.

Estilos de aprendizaje y el cerebro

¿De qué estoy hablando cuando digo “estilos de aprendizaje”? y ¿qué tiene esto que ver con el cerebro? Voy a manejar esto desde la noción de que los estudiantes son principalmente visuales, auditivos o kinestésicos (VAK), es decir, que algunos estudiantes aprenden mejor cuando leen, otros cuando escuchan información y otros cuando hacen algo. Esta idea se popularizó en la década de 1970 y 80 y todavía se promueve ampliamente en las aulas de todo el mundo hoy en día. Como veremos más adelante, los orígenes de los estilos de aprendizaje VAK reposan en lo que sabemos del cerebro y de cómo funciona.

¿Qué significa para la enseñanza la creencia que los estilos de aprendizaje afectan el aprendizaje? Pues bien, en las aulas de todo el mundo, los estudiantes son evaluados utilizando dos cuestionarios: uno de autoevaluación y otro más formal diseñado para determinar cuál de los estilos de aprendizaje VAK es el que representa la forma en la que mejor aprenden. En segundo lugar, los aprendices se dividen en grupos de acuerdo a su estilo de aprendizaje y la enseñanza se dirige a su estilo particular bajo la creencia de que esto va a mejorar el aprendizaje – a esto se llama «hipótesis de engrane” (Pashler y otros, 2009). Además, a los estudiantes se les pide en ocasiones ‹estilo de estiramiento›, es decir, que se les ofrecen oportunidades «para ganar experiencia operando fuera de su estilo preferido» (Púrpura: 2014: 536). Como formador de docentes, la consecuencia obvia de la aplicación de estilo de aprendizaje es que en los cursos de formación docente se enseña que los estilos de aprendizaje son importantes y que los entrenadores ayudan a los docentes a incorporar la idea de identificar y acomodar los estilos de aprendizaje en su quehacer, de hecho, este se encuentra en el plan de estudios de muchos programas inter-nacionales de formación docente.

Esta práctica ha sido parte importante de la formación docente y la enseñanza durante más de 40 años, así que imagina mi sorpresa al enterarme de que los neurólogos consideran la idea de ser un Neuromito. Hay una gran cantidad de investigaciones y opiniones que apoyan la idea de que la enseñanza de estilos de aprendizaje preferidos no tiene efectos significativos en el aprendizaje. Esto quiere decir que hemos estado perdiendo una gran cantidad de tiempo y recursos en algo que no tiene ninguna base de investigación, y lo más importante es que podríamos estar gastando ese tiempo y esfuerzo en la enseñanza de ideas que sí tengan una base de investigación y que se pueda poner a prueba en el trabajo.

El caso en contra de los estilos de aprendizaje

¿Cuál es la evidencia en contra de la enseñanza de los estilos de aprendizaje como una forma de apoyar a un mejor aprendizaje? Bueno, hay básicamente tres argumentos:

  • 1. Evidencia neurocientífica: En términos de evidencia neurocientífica, se ha observado que procesamos diferentes tipos de información en distintas partes del cerebro. Este ha sido el fundamento neurológico en el que se cree que si se trabaja con los estilos de aprendizaje, mejora el aprendizaje. La idea es que cada aprendiz es mejor en un tipo de procesamiento (visual, auditivo o kinestésico) y por lo tanto si se trabaja con su modo preferido, se mejorará el aprendizaje. Sin embargo, como señala Howard-Jones “La interconectividad del cerebro invalida tal suposición errónea” (2014: 818). Saber cómo funciona el cerebro y la hipótesis de engrane no tiene sentido: no aprendemos usando solo un modo sensorial.
  • 2. Evidencia empírica en contra de la hipótesis de engrane: Hay dos tipos de pruebas a considerar aquí: la falta de pruebas bien construidas para apoyar la hipótesis de engrane (la idea de que la adecuación de la enseñanza al estilo de aprendizaje del estudiante mejorará el aprendizaje); y la evidencia en contra de la hipótesis de engrane. Pashler et al. (2009) discuten la falta de pruebas convincentes a favor de la hipótesis de engrane y pasan a esbozar el diseño del experimento y los resultados que se esperarían para proporcionar pruebas de la hipótesis. Rogowsky et al. (2015) asumió el reto de construir solo un experimento para probar la hipótesis de engrane. Llegan a la conclusión de que “no hemos podido encontrar ningún apoyo estadísticamente significativo para la adaptación de los métodos de enseñanza al estilo de aprendizaje de un individuo”. (2015: 77)
  • 3. ¿Qué es un estilo de aprendizaje?: En 2004 Coffield et al. publicaron su informe después de una extensa investigación de dieciséis meses sobre diferentes estilos de aprendizaje y las implicaciones de estos en el aula. Llegaron a la conclusión de que “los investigadores sobre estilos de aprendizaje no hablan con una sola voz” (2004: 140). Encontraron 13 modelos diferentes de estilos de aprendizaje (VAK siendo solo uno de ellos) y en total se identificaron más de 80 estilos diferentes de aprendizaje. Está claro que hay un problema con la definición de lo que precisamente es un estilo de aprendizaje, y esto también ha creado enormes problemas al intentar investigar los posibles beneficios para el aula. Por tanto, parece que podemos decir que los estilos de aprendizaje son lo mejor cuando son de la preferencia del estudiante puesto que puede motivar a los estudiantes en el aula y son lo peor, porque se puede estar perjudicando a los estudiantes al animarlos a aprender de maneras poco eficaces para el contenido con el que están trabajando. También se les puede estar dando una razón falsa de su aprendizaje o la falta de aprendizaje basado en la forma en que el material se les está presentando. Por ejemplo, “No soy bueno en la comprensión de lectura porque soy un aprendiz auditivo”, se convierte en una profecía en sí misma, pero no está respaldada por la investigación. Ten en cuenta también que como Rogowsky et al. señalan, la mayoría de los sistemas de educación dependen en gran medida de la lectura y la escritura, “Por lo tanto, es importante dar a los estudiantes la mayor experiencia con material escrito como sea posible para ayudar a construir estas habilidades, independientemente de su estilo aprendizaje preferido” (2015: 77). Los neurocientíficos consideran la hipótesis de engrane como un neuromito, pero es uno de los muchos profesores de diferentes áreas el que cree esto. Howard-Jones et al. (2009) y Dekker et al. (2012) muestran que casi un 95% de los profesores de primaria y secundaria de todo el mundo creen este mito y Lethaby y Harries (2016) muestran que casi el 90% de los profesores de inglés que hicieron parte en el estudio creen que es cierto que enseñarle a un estudiante con el estilo de aprendizaje de su preferencia, mejorará su aprendizaje.

El camino a seguir

Creo que debemos emplear la variedad en el aula y empezar a trabajar con el material que se tiene de diferentes formas, pero no porque crea que se debe acomodar la enseñanza a las preferencias del estudiante para mejorar su aprendizaje (la evidencia muestra que es difícil identificar en realidad el modo sensorial preferido de los estudiantes (Krätzig y Arbuthnott, 2006), y que bajo el escrutinio, la hipótesis de engrane no se sostiene (Rogowsky et al., 2015)), sino porque creo que deberíamos presentar el material a los estudiantes de manera adecuada sobre lo que se debe aprender. Como dice Willingham (2005) “el contenido debe coincidir con la presentación”. Creo que hay que mirar más formas basadas en evidencia para ayudar a los estudiantes a aprender de manera más efectiva, como por ejemplo saber cómo combinar exitosa-mente texto con imágenes o texto y audio o texto y animación.

Por último, se trata de dejar de promover la hipótesis de engrane en la educación. Mayne señala que “existe una industria muy lucrativa construida alrededor de pruebas y el suministro de materiales para los diferentes tipos de estudiantes”. (2012: 67) Pasamos un tiempo valioso y recursos (tanto dentro como fuera del aula) identificando estilos de aprendizaje y adaptando nuestro método de enseñanza a ellos. Vamos a hablar de esto abiertamente con los maestros y profesores en formación, vamos a ver la evidencia y a esperar si deciden por sí mismos lo que necesitan para tomar una nueva dirección en la enseñanza, a partir de estrategias e ideas que realmente funcionen.

Do you test your learners to find out whether they are visual, auditory or kinesthetic? Then, do you adapt your teaching to accommodate all the styles? All good teachers do these things, right? Well, no, not necessarily – have you ever considered where this practice originated and whether there is any research base to support it? Or do you do because it just seems to ‘feel right’?

Since reading articles by neuroscientists like Howard Jones, Dekker, Pickering and their colleagues (2007, 2009, 2012, 2014), I have been interested in the idea of learning styles in teaching. The issue of brain-based teaching and learning styles is not just relevant to language teaching and learning, but to education in general. Much time and effort has been expended on learning styles and in this article, I’d like to question an idea that we have held to be intuitively correct when the evidence suggests otherwise.

Learning styles and the brain

So, what am I talking about when I say ‘learning styles’ and what does this have to do with the brain? I will be dealing here with the notion that learners are primarily visual, auditory or kinesthetic (VAK), that is, that some learners learn better when they read something, others when they hear information and others by actually doing something. This idea became popularized in the 1970s and 80s and is still promoted widely in classrooms all around the world today. As we’ll see below, the origins of the VAK learning styles idea lie in what we know about the brain and how it works.

What does this belief in the idea that learning styles affect learning mean for teaching? Well, in classrooms all over the globe, learners are assessed using both self-report questionnaires and more formal questionnaires designed to determine which of the VAK learning styles is the one that represents the way that the learner best learns. Secondly, learners are divided into groups according to their learning style, and teaching is directed to their particular style in the belief that this will enhance learning – this is the so called ‘meshing hypothesis’ (Pashler et al 2009). Additionally, learners are sometimes required to ‘style stretch’, that is, they are offered chances “to gain experience operating outside their preferred style” (Purpura: 2014: 536). As a teacher educator, the obvious consequence of learning style application is that on teacher education courses we teach that learning styles are important and teacher trainers help teachers to incorporate the idea of identifying and accommodating learning styles into their teaching, indeed it is on the syllabus of many international teacher education programs.

This practice has been an important part of teacher education and teaching for over 40 years now, so imagine my surprise upon learning that neuroscientists consider the idea to be a neuromyth. There is a wealth of research and opinion supporting the idea that teaching to learners’ preferred learning styles has no significant effect on learning. This suggests that we have been wasting a lot of time and resources on something that has no research base, and more importantly that we could be spending that time and effort on teaching ideas that do have a research base and that under examination do work.

The case against learning styles

So, what is the evidence against teaching to learning styles as a way to support better learning? Well there are basically three different arguments.

  • 1. Neuroscientific evidence: In terms of neuroscientific evidence, it has been observed that we process different types of information in different parts of the brain. This has been the neurological underpinning for the idea that catering to learning styles enhances learning. The thinking is that each learner is better at one kind of processing (visual, auditory or kinesthetic) and therefore if her/his preferred mode is accommodated learning will be improved. However, as Howard-Jones points out “the brain’s interconnectivity makes such an assumption unsound,” (2014: 818). Knowing how the brain works, the meshing hypothesis does not make sense: we do not learn using just one sensory mode.
  • 2. Empirical evidence against the meshing hypothesis: There are two types of evidence to consider here: the lack of well-constructed evidence to support the meshing hypothesis (the idea that matching teaching to student’s learning style will enhance learning); and the evidence against the meshing hypothesis. Pashler et al (2009) discuss the lack of convincing evidence in favor of the meshing hypothesis and go on to outline the design of the experiment and results that would be expected in order to provide evidence for the hypothesis. Rygowsky et al (2015) took up the challenge to construct just such an experiment to test the meshing hypothesis. They conclude that “we failed to find any statistically significant, empirical support for tailoring instructional methods to an individual’s learning style.” (2015: 77)
  • 3. What is a learning style?: In 2004 Coffield et al published their report after an extensive sixteen month investigation into different learning styles and the implications of this for the classroom. They concluded that “learning style researchers do not speak with one voice” (2004: 140). They found 13 different models of learning styles (VAK being just one of them) and altogether over 80 different learning styles were identified. It is clear that there is a problem with the definition of precisely what a learning style is, and this too, has created enormous problems while attempting to research any potential benefits for the classroom. It seems therefore, that we can say that learning styles are at best learner preferences which may motivate learners in the classroom and, at worst, we may be doing a disservice to learners by encouraging them to learn in ways that are not effective for the content that they are working with. We may also be giving learners a false rationale for their learning or lack of learning based on the way the material is being presented to them. For example, “I’m not good at reading comprehension because I’m an auditory learner”, becomes a self-fulfilling prophecy, but is not supported by the research. Note too, as Rogowsky et al point out, that most education systems rely heavily on reading and writing, “Thus, it is important to give students as much experience with written material as possible to help them build these skills, regardless of their preferred learning style.” (2015:77) Neuroscientists consider the meshing hypothesis to be a neuromyth, but it’s one that many teachers in many different areas of education believe in. Howard-Jones et al (2009) and Dekker et al (2012) show that up to 95% of primary and secondary teachers from around the world believe this myth and Lethaby and Harries (2016) show that almost 90% of English language teachers who took part in their study believe it is true that teaching to a learner’s preferred learning style will enhance their learning.

The way forward

I believe that we should use variety in the classroom and present material in different ways, but not because I think that accommodating teaching to learner’s preferences will enhance learning (evidence shows that it’s hard to actually identify learners’ preferred sensory mode (Krätzig and Arbuthnott, 2006), and that under scrutiny, the meshing hypothesis does not hold up (Rogowsky et al, 2015)), but because I believe that we should present material to learners in ways that are appropriate for what is to be learned. As Willingham (2005) says “content should match presentation”. I believe we should look at more evidence based ways to help learners learn more effectively, such has how to successfully combine text and visuals or text and audio or text and animation. Finally, it’s about time we stopped promoting the meshing hypothesis in education. Mayne points out that “there is a very lucrative industry built around testing and providing materials for different learner types.” (2012: 67) We spend valuable time and resources (both in and out of the classroom) identifying learning styles and adapting our teaching based on them. Let’s talk about this openly with teachers and teachers in training, let them look at the evidence, and hopefully decide for themselves that we need to take a new direction in teaching, based on strategies and ideas that really do work.

Comentarios

fenils

2018-01-19 14:46:39

Thank you for giving me the opportunity to learn about these great programs and opportunities. free visa gift card generator

wiatmppgryar

2018-04-18 16:15:42

Philadelphia Eagles Jerseys

Philadelphia Eagles

Allen Barbre Jerseys

Alshon Jeffery Jerseys

Bennie Logan Jerseys

Brandon Brooks Jerseys

Brent Celek Jerseys

Brian Dawkins Jerseys

Brian Westbrook Jerseys

Caleb Sturgis Jerseys

Carson Wentz Jerseys

Chance Warmack Jerseys

Chase Daniel Jerseys

Chris Long Jerseys

Chris Maragos Jerseys

Chuck Bednarik Jerseys

Connor Barwin Jerseys

Corey Clement Jerseys

Corey Graham Jerseys

Darren Sproles Jerseys

Derek Barnett Jerseys

Donnel Pumphrey Jerseys

Donnie Jones Jerseys

Dorial Green-Beckham Jerseys

Fletcher Cox Jerseys

Harold Carmichael Jerseys

Herman Edwards Jerseys

Isaac Seumalo Jerseys

Jake Elliott Jerseys

Jalen Mills Jerseys

Jason Kelce Jerseys

Jason Peters Jerseys

Jay Ajayi Jerseys

Jaylen Watkins Jerseys

Jerome Brown Jerseys

Jordan Hicks Jerseys

Jordan Matthews Jerseys

Josh Huff Jerseys

Kenjon Barner Jerseys

Lane Johnson Jerseys

LeGarrette Blount Jerseys

Leodis McKelvin Jerseys

Mack Hollins Jerseys

Malcolm Jenkins Jerseys

Marcus Smith II Jerseys

Mike Quick Jerseys

Mychal Kendricks Jerseys

Nelson Agholor Jerseys

Nick Foles Jerseys

Nigel Bradham Jerseys

Nolan Carroll Jerseys

Patrick Robinson Jerseys

Randall Cunningham Jerseys

Rasul Douglas Jerseys

Reggie White Jerseys

Rodney McLeod Jerseys

Ron Brooks Jerseys

Ron Jaworski Jerseys

Ronald Darby Jerseys

Ryan Mathews Jerseys

Seth Joyner Jerseys

Sidney Jones Jerseys

Stefen Wisniewski Jerseys

Stephen Tulloch Jerseys

Terrence Brooks Jerseys

Timmy Jernigan Jerseys

Tommy McDonald Jerseys

Torrey Smith Jerseys

Trey Burton Jerseys

Vinny Curry Jerseys

Wendell Smallwood Jerseys

Wes Hopkins Jerseys

Wilbert Montgomery Jerseys

Zach Ertz Jerseys

Cheap Jerseys

Dorial Greenbeckham Jerseys

Zach Ertz Jerseys

Sidney Jones Jerseys

Rasul Douglas Jerseys

Nick Foles Jerseys

Nelson Agholor Jerseys

Mack Hollins Jerseys

Legarrette Blount Jerseys

Philadelphia Eagles

Jay Ajayi Jerseys

Brandon Graham Jerseys

Brian Dawkins Jerseys

Jalen Mills Jerseys

Carson Wentz Jerseys

Brian Westbrook Jerseys

Alshon Jeffery Jerseys

Chris Long Jerseys

Fletcher Cox Jerseys

Donnel Pumphrey Jerseys

Corey Graham Jerseys

Wes Hopkins Jerseys

Wes Hopkins Jerseys

Wes Hopkins Jerseys

Wes Hopkins Jerseys

Tommy McDonald Jerseys

Timmy Jernigan Jerseys

Timmy Jernigan Jerseys

Seth Joyner Jerseys

Seth Joyner Jerseys

Ron Jaworski Jerseys

Randall Cunningham Jerseys

Reggie White Jerseys

Reggie White Jerseys

Nigel Bradham Jerseys

Nigel Bradham Jerseys

Mike Quick Jerseys

Malcolm Jenkins Jerseys

Lane Johnson Jerseys

Jordan Hicks Jerseys

Jerome Brown Jerseys

Jaylen Watkins Jerseys

Jason Peters Jerseys

Jason Kelce Jerseys

Donnie Jones Jerseys

Jake Elliott Jerseys

Isaac Seumalo Jerseys

Herman Edwards Jerseys

Harold Carmichael Jerseys

Darren Sproles Jerseys

Chuck Bednarik Jerseys

Chris Maragos Jerseys

Chance Warmack Jerseys

Brandon Brooks Jerseys

Wes Hopkins Jerseys

Tommy Mcdonald Jerseys

Timmy Jernigan Jerseys

Seth Joyner Jerseys

Ron Jaworski Jerseys

Randall Cunningham Jerseys

Reggie White Jerseys

Nigel Bradham Jerseys

Mike Quick Jerseys

Malcolm Jenkins Jerseys

Lane Johnson Jerseys

Jordan Hicks Jerseys

Jerome Brown Jerseys

Jaylen Watkins Jerseys

Jason Peters Jerseys

Jason Kelce Jerseys

Donnie Jones Jerseys

Jake Elliott Jerseys

Isaac Seumalo Jerseys

Herman Edwards Jerseys

Harold Carmichael Jerseys

Darren Sproles Jerseys

Chuck Bednarik Jerseys

Chris Maragos Jerseys

Chance Warmack Jerseys

Brandon Brooks Jerseys

Kevinogi jhome

2018-04-19 15:09:41

Manfred said he didnt know that the Marlins new owners planned to tear it down In the early moments of the interview, Le Batard asked Manfred whether he knew prior to the recent sale custom nfl jerseys to the group fronted by Bruce Sherman and Jeter whether the new owners planned to slash payroll. After some prodding (and Le Batards nhl jerseys saying that the commissioner was lying), carolina panthers jerseys Manfred answered, We do not get involved in operating-level Cheap Jerseys Outlet decisions in the ownership approval process. We did not have player-specific plans from the Miami Marlins or any other team that has ncaa jerseys been in the ownership process. Those are decisions that the individual owners make, nfl jerseys and they do not have to be cleared by us or approved by us. ... Those are local decisions that really are not part of the approval process. Those are decisions that the individual owners nba jerseys make, nfl jerseys and they do not have to be cleared with us or approved by us. Manfred went on to say that he didnt receive a payroll plan from the soccer jerseys Marlins until two days prior to his interview with Le Batard. More: We dont get into, are you going to trade Player X or Player Y at a particular point Cheap NFL Football Jerseys in time, nor do we ask them to make a commitment to people before they even got in and made an evaluation of their talent level, their ability to win with the people that they have. Thats just not how the ownership process works. But some of that may not be true Heres a key denver broncos jerseys mlb jerseys excerpt from a must-read nike nfl jerseys Barry Jackson piece in the Miami Herald: A source directly involved in the Marlins sales process, after hearing the Le Batard interview, said, via text: Commissioner said was not aware of [Jeter] plan to slash payroll. Absolutely not true. They request and receive the operating plan from all bidders. Project Wolverine [the name for Jeters plan] called on his group to reduce payroll to $85 million. This was vetted and approved by MLB prior to approval by MLB. Every [Jeter] investor and non investor has the Wolverine financial plan of slashing payroll to $85 million. Widely circulated. First off, Project Wolverine is ludicrously self-important and sinister-sounding, as budget strategies go. Thats the name of a secret NSA laboratory deep under the Caballo Mountains in New Mexico, not a financial schematic. Do better, Jeets. Anyhow, theres enough careful phrasing in Manfreds comments (operating-level decisions, Player X or Player Y) to give him some plausible deniability. However, the idea that he didnt know about plans to engage in yet another demo job by Marlins owners strains credulity.

Deja aquí tu comentario


Quiénes Somos
Ruta Maestra es la revista de la Editorial Santillana Colombia, especializada en educación.

Nuestro objetivo principal es propiciar un espacio de comunicación y construcción de conocimientos y experiencias entre expertos, entidades y comunidad educativa en torno a las temáticas que generan mayor interés entre nuestra comunidad.

Está dirigida a docentes, rectores, líderes de opinión y, en general, a todas las personas y entidades que buscan estar al día y profundizar en un tema prioritario para nuestra sociedad, como es la educación y sus distintas facetas.
Datos de Contacto

Santillana Colombia

PBX: (+57) (1) 705 7777
Dirección: Cra 11A # 98-50 Oficina 501

Bogotá - Colombia

Suscríbete a la versión digital gratuita.

Santillana Colombia © 2016 Todos los Derechos Reservados

Suscríbete a la versión digital gratuita.

Nombres:

Apellidos:

Correo:

Colegio:

Ciudad:

×