Invitan a Colombia a innovar en la enseñanza de las ciencias y las matemáticas

El 7 y 8 de marzo por primera vez se reunirán en Colombia expertos nacionales e internacionales de la llamada Educación STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés). Su objetivo es compartir experiencias, expectativas e inquietudes sobre cómo aprovechar este nuevo enfoque educativo interdisciplinario  con miras a establecer trabajos e iniciativas colaborativas en Colombia. (Infografía con características).

"STEM Education for the Future" (Educación STEM para el futuro) es el nombre del diálogo de política pública que se llevará a cabo en el Parque Explora en Medellín, el cual ha sido convocado y organizado por el British Council. El objetivo es conocer cómo están los actores de educación visibilizando e interpretando educación STEM en Colombia, qué alianzas deben construirse, qué experiencias/actividades y buenas prácticas se han realizado e implementado y qué articulaciones deberían generarse para promover diálogos de políticas públicas en el país.

Además del Parque Explora son aliados de este encuentro el Ministerio de Educación, Colciencias, Sena, Universidad de los Andes-Programa Pequeños Científicos, UNIMINUTO-Parque Científico de Innovación Social y la Universidad Jorge Tadeo Lozano.

Entre los participantes internacionales que compartirán sus experiencias y buenas practicas, entre otras, está la Royal Institution del Reino Unido, organización dedicada a la educación y la investigación científicas desde hace 200 años. Allí se descubrieron diez elementos químicos que hoy están en la tabla periódica. 

De igual forma, la Association for Science Educators (ASE), que promueve la excelencia en la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias en el Reino Unido y enfoca algunos de sus proyectos en el desarrollo de currículos y el desarrollo profesional de profesores de ciencias en educación básica y media.

También La Fundación La Main à La Pâte, que busca mejorar la calidad de la enseñanza de las ciencias y de la tecnología en la escuela primaria y los primeros cursos de la secundaria. Fue creada por la Academia de Ciencias y las  “Écoles normales supérieures” de París y Lyon para proseguir el trabajo de Georges Charpak, premio Nobel de Física de 1992. 

De igual forma, vendrá un delegado de la National Science Foundation, de Estados Unidos, la agencia gubernamental de los Estados Unidos, que impulsa la investigación y la educación, quien presentará proyectos y programas sostenibles de aprendizaje formal e informal STEM e indicadores de evaluación e impacto en formación y empleabilidad, que son útiles para la toma de decisiones en asignación de recursos y prioridades de inversión en STEM. 

En cuanto a las experiencias nacionales, cuatro de ellas son:

-Tecnoacademia, espacio para hacer realidad los sueños: José Jonathan Velandia habla de sedimentación, electrocoagulación, carbón activado, filtros… como si estuviera hablando de equipos de fútbol o de bandas de rock famosas, se trata de las fases y los elementos que se requieren para desarrollar una planta de tratamiento de aguas residuales para los hogares. El joven de 17 años está en primer semestre de Ingeniería Biomédica en la Universidad Manuela Beltrán a donde llegó después de quedar prendado del mundo científico. “La ciencia y la tecnología son las claves del futuro”, dice con convencimiento.

José formó parte de uno de los grupos de Tecnoacademia de Cazucá, en Bogotá, cuando estaba en octavo grado en el colegio Llano Oriental. Como los otros estudiantes se inscribió en contra jornada, en su caso, de 8 a 12 de la mañana, para aprender de nanotecnología. “Lo asocié con cosas pequeñas y quería saber de qué se trataba”, cuenta. Tecnoacademia es un espacio creado por el Sena en 2008 para promover competencias orientadas a la innovación y el desarrollo tecnológico en estudiantes de sexto a once grado, para lo cual pasan por cuatro líneas de aprendizaje durante 5,5 meses: nanotecnología, biotecnología, ingeniería y robótica y las llamadas TICs.

“La metodología es de formación por proyecto. El estudiante tiene una idea y la tiene que volver un prototipo. Se acompaña e integra con los semilleros de investigación del Sena”, explica Darwin Dubay, asesor de Innovación de la entidad. Así se formaron 26.753 estudiantes en los últimos dos años en ocho sedes ubicadas en Cazucá, Medellín, Neiva, Manizales, Túquerres (Nariño), Cali, Bucaramanga y Dos Quebradas (Risaralda).

-Pequeños Científicos, enseñando a los que enseñan: “Es una nueva estrategia metodológica basada en la indagación, el trabajo en grupo y colaborativo, que además de enseñarles a los estudiantes sobre matemáticas, ciencias y otros campos, les enseña valores como compartir, respetar, ser solidarios”, dice Yonany Ávila, profesora en el sector oficial de niños de primaria desde hace 26 años, para explicar este programa creado hace 15 años y que desarrolla la Universidad de los Andes con aliados que lo hacen posible. Su objetivo es ayudar a mejorar la calidad de la educación científica, mostrando a los docentes cómo enseñar ciencias usando la experimentación, la investigación a partir de preguntas de la realidad, que los estudiantes pueden responder con observación y recolección de datos.

“Trabajamos con profesores en servicio de primaria y de secundaria de ciencias y matemáticas con una orientación STEM muy evidente. La cultura actual está marcada por la ciencia y la tecnología, si no estamos en capacidad de participar en esos debates estamos rezagados. Además, la interacción en el quehacer científico que se traspone al aula es un ejercicio de sociedad por el trabajo cooperativo, la discusión de ideas, la postura de argumentos, son habilidades transversales para vivir en una sociedad”, explica Margarita Gómez, coordinadora del programa que ha capacitado a 3.552 maestros de 425 colegios de diferentes zonas del país.

-Bioinnova para conectar la ciencia con la biodiversidad: Mabel Torres estuvo siete años en México cursando su doctorado y su posdoctorado en la Universidad de Guadalajara, en convenio con una universidad noruega. Al regresar a Bahía Solano, en Chocó, pensó en crear un centro de innovación en biodiversidad para el desarrollo productivo sostenible de la biodiversidad de esta zona colombiana.

Hoy el centro es una realidad. Funciona desde hace tres años como una organización sin ánimo de lucro, que opera por proyectos con recursos públicos y con los aportes de los socios. Tiene tres pilares: conocimiento e innovación, desarrollo de productos y servicios y apropiación social y científica. En este último tiene como misión acercar a niños y adultos a la ciencia. En el caso de los segundos han aprendido a conectarla con el emprendimiento. Por ejemplo, han logrado producir jabón para lavar la ropa con extracto vegetal, exfoliantes, cremas hidratantes, vinagre, aperitivo y jalea de borojó, en total 28 productos.

“Los niños no reconocen el territorio con posibilidades científicas tecnológicas, por eso están más orientados a campos como la contaduría, el derecho, la administración de empresas, que son complementarios a profesionales que tienen que ver con biodiversidad como la química farmacéutica, la agroindustria, que ahora son reconocidas por ellos”, explica Mabel con orgullo.

-Ingenieros sin Fronteras: en 2008 las facultades de Ingeniería de UNIMINUTO y la Universidad de los Andes se unieron para aprovechar su conocimiento técnico y social con el fin de ponerlo al servicio de comunidades vulnerables. Así nació el primer proyecto de desarrollo de filtros para dar agua potable. Hoy tienen un proyecto de recursos hídricos con el que profesores y estudiantes de las dos instituciones muestran a alumnos de séptimo a once cómo proteger el agua. Primero los hacen concientizarse del consumo y la necesidad de reducción, y después los motivan a crear prototipos que ayuden a la reducción del consumo de agua.

También el programa tiene una línea de Negocios Verdes en la que participan estudiantes de décimo y once con empresarios para que busquen emprendimientos que no afecten el territorio. “En Guasca, por ejemplo, se realizó en 2014 una jornada de laboratorios verdes que involucró ideas de problemas empresariales de la región”, cuenta Mauricio Peralta, director del proyecto de negocios verdes y coordinador de innovación social del proyecto de recursos hídricos. En ese caso se presentaron 30 prototipos de los cuales se escogieron cuatro, uno de ellos fue sustituir el cultivo de papa que afecta los páramos por el cultivo de quinua.

La información de la agenda y conferencistas nacionales e internacionales se puede consultar en  www.britishcouncil.co/stem

Créditos: British Council 

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