Arquitectura que educa: espacios que transforman la experiencia de aprendizaje en el GCRB

25 de Febrero de 2026

La inauguración de los nuevos espacios educativos del GCRB representa mucho más que una renovación física; es la consolidación de una visión pedagógica que entiende que el entorno también forma, inspira y orienta el crecimiento integral de los estudiantes.

Una transformación con visión estratégica

Pedro Luis Espinosa Beltrán, rector fundador del GCRB, explicó que esta apuesta responde a dos necesidades fundamentales: fortalecer el proceso de renovación pedagógica y avanzar en un plan estratégico de modernización de infraestructura alineado con el proyecto educativo institucional.

“Surgieron dos necesidades: consolidar nuestra renovación pedagógica y ofrecer nuevas experiencias que incentiven la creatividad, la curiosidad, la innovación y el desarrollo de habilidades blandas.”
— Pedro Luis Espinosa Beltrán, rector fundador

El directivo destacó que los nuevos ambientes fueron diseñados para generar impacto multisensorial y promover la formación a través de la lúdica como herramienta de aprendizaje. La arquitectura, el concepto pedagógico y la dotación dialogan entre sí para crear espacios con confort, belleza, calidez y propósito formativo.

Más allá de la infraestructura, el rector enfatizó el impacto a largo plazo en la vida de los estudiantes.

“Cuando un niño aprende desde pequeño a disfrutar el espacio donde estudia, a curiosear, a hacerse preguntas y a construir respuestas, eso será decisivo y transformador en su proyecto de vida.”
— Pedro Luis Espinosa Beltrán

Según explicó, fomentar la flexibilidad mental, el pensamiento crítico y la capacidad de análisis desde edades tempranas amplía las oportunidades futuras y fortalece el crecimiento individual y colectivo.

Enseñanza para la comprensión: estudiantes constructores de conocimiento

Por su parte, Marcela Gil Sánchez, directora académica y convivencial, señaló que estos nuevos ambientes se articulan directamente con el modelo institucional de enseñanza para la comprensión.

“Buscamos que nuestros estudiantes no sean sencillamente receptores de conocimiento, sino constructores de su saber y de su saber hacer.”
— Marcela Gil Sánchez, directora académica y convivencial

La directiva explicó que los espacios permiten fortalecer competencias conceptuales y habilidades del siglo XXI como el trabajo en equipo, el liderazgo y el desarrollo del pensamiento crítico, integrando los diferentes currículos en escenarios dinámicos que funcionan como verdaderos semilleros de aprendizaje.

Además, destacó el acompañamiento de Santillana como aliado estratégico durante más de una década.

“Santillana ha sido un aliado significativo en nuestro proceso pedagógico, apoyándonos en cada una de las necesidades y objetivos que como comunidad académica nos hemos propuesto.”
— Marcela Gil Sánchez

Del aula tradicional al aprendizaje activo

Desde la experiencia docente, el cambio también es evidente. Los nuevos espacios flexibles favorecen el aprendizaje basado en proyectos, permiten el movimiento, la investigación y el trabajo colaborativo, y transforman el rol del maestro en guía y acompañante del proceso.

El resultado: estudiantes más activos, autónomos y motivados, que disfrutan lo que aprenden y construyen conocimiento de manera significativa.

La voz de la comunidad

Las familias reconocen el valor de estos entornos innovadores para potenciar el aprendizaje, la convivencia y el desarrollo de habilidades sociales y motoras. Para los estudiantes, los nuevos salones representan entusiasmo, juego, exploración y proyección internacional a través del aprendizaje de idiomas como el inglés, el portugués y el mandarín.

Un ecosistema donde el espacio también enseña

La renovación del GCRB demuestra que cuando la arquitectura se diseña con intención pedagógica y se articula con un modelo formativo sólido y aliados estratégicos, el aprendizaje trasciende lo tradicional y se convierte en una experiencia activa, inspiradora y transformadora.